Conjuntivitis alérgica

Después de tanto tiempo metidos en casa, han ido pasando los días y sin darnos cuenta hemos cambiado de estación. Los días más largos, se han suavizado las temperaturas y junto con las últimas lluvias todo hace presagiar que vamos a tener una primavera con altos niveles de polen. Por este motivo este blog va dedicado a la conjuntivitis alérgica.

La conjuntivitis es una inflamación de la membrana transparente (conjuntiva) que recubre la superficie ocular desde la córnea hasta el borde interno de los párpados. Las conjuntivitis más comunes se clasifican según el agente causante, puede ser vírica, bacteriana o alérgica. Siendo esta última la que nos interesa hoy.

La conjuntivitis alérgica estacional generalmente causa síntomas leves que se presentan cada año en la misma estación cuando hay más polen, por eso es más frecuente en primavera, pero puede darse en cualquier época del año.

Cuando los ojos están expuestos a un alérgeno (polen), el sistema inmune lo detecta y se desencadena una respuesta inflamatoria que activa ciertas células. La liberación por parte del organismo de histamina produce una inflamación de los vasos sanguíneos de la conjuntiva.

Habitualmente es bilateral y los síntomas más comunes son el picor y escozor se ojos, ojos rojos, lagrimeo, hinchazón de los párpados (sobre todo por la mañana), sensación de cuerpo extraño y mayor sensibilidad a la luz (fotofobia). También es común encontrar que vaya acompañada de rinitis, asma alérgica y/o dermatitis atópica.

El diagnóstico se realiza teniendo en cuenta tanto los síntomas del paciente como la exploración con lámpara de hendidura. 

Las recomendaciones esenciales son: lavarse con frecuencia las manos, no frotarse los ojos, mantener una correcta higiene con solución salina estéril, tanto de la superficie ocular como de los párpados, uso de lágrimas artificiales varias veces al día o llegar a suspender el uso de lentes de contacto (sobre todo si son blandas y no diarias). Si los síntomas son más acusados acudir al profesional para un tratamiento médico que puede consistir en colirios y pomadas tópicas (antiinflamatorios no esteroides, corticoides o antihistamínicos) o incluso tratamiento por oral si el paciente tiene otros síntomas además de la conjuntivitis.

Desde Opticalia Lázaro queremos mandar ánimos a todos nuestros pacientes que de alguna manera u otra están ayudando a combatir en esta pandemia. Ya queda un día menos para poder volver a vernos.